domingo

chorra

ayer estaba en una fiesta y en el baño me encontré un par de ojotas. las vi y las dejé ahí. pero al rato me dolían los pies de los zapatos y recordé lo que estaba en ñoba así que decidí buscarlas y ponérmelas. y seguían ahí, esperándome. me las puse y seguí bailando en ojotas en el patio justo en el momento en que unas estúpidas borrachas se tiraban a la pileta y mojaban a todo el mundo, asi que encima mis zapatos zafaron de un baño perjudicial para su salud. las ojostas eran de un hombre, ahora se las voy a regalar a mi hermano. porque me las traje a mi casa, ja
soy una ladrona

lunes

Ronda, por la vereda

Ronda camina sin rumbo fijo, decidiendo a cada paso. espera las señales que oportunamente se le cruzan y las sigue como pálpitos. esta mañana se la vio andando detrás de un antifaz todo hecho de jacarandá. los árboles citadinos le prestan sus penurias para transformarlas en orquestas: es que ella tiene esa habilidad, y ya no es más secreta. cada cantero en su camino le habla, le suplica que le confeccione una pequeña orquesta a su medida, y ella las regala sin pedir mucho a cambio... nada más que un poco de sombra para descansar. entonces Ronda se queda dormida por unos minutos, segura de que su sueño le traerá flores de colores para hacerse un nuevo vestido, el que tiene ya le queda chico, le recuerda tiempos más dulces pero más oscuros. esa dulce oscuridad envolvente que de vez en cuando vuelve a atravesarla opacando un poco sus días. cuando despierta, y una vez que convirtió las penas del árbol que la acobijó en feliz cantata, sigue caminando, tratando de no volver a pisar sus huellas, tratando de no volver atrás. pero es difícil recordar cada baldosa pisada, y a veces, solo a veces, Ronda se equivoca.

sábado

la mente que se reflejó en una ventana o en un abismo

quizás lo que espero sea un gesto hacia mí misma
más caos en el desorden
el desparramo de los libros
y las ventanas a punto de desaparecer.
nadie.
del otro lado, acá tampoco
gestos sin gesticulación, desenmascarados
acorralándose contra la ventana
firmes entre los dientes
adentro de los ojos.
mis ojos que me lloran al sinsentido
y al por mayor, hasta acá.
separado. punto.
comenzar cada vez acumulando
vivenciando la síntesis de energía
que es el cuerpo endiablado
alucinado al unísono.
encausar todo: darle dirección
y tal vez, sentido.
acomodar los moldes a un cuerpo,
jamás moldearme.
si callo es porque no hay más allá del silencio que emana de mi y por eso no puedo callar.
la ausencia del silencio. todo lo que implica, el propio palpitar.
difícil la hazaña de acompañar otros latidos.
ritmos.
respirando bocanadas de cemento
transgredo los límites que mi mente engendra.
hasta que un día caiga
o levante vuelo.

el sinsentido de la mañana

me levanté a las 8 y 30 con la enfermiza idea de estudiar sin parar hasta las 12 y 30 y poder ir todo el día sin culpa a ver las muestras de teatro, pero desde ese momento hasta hoy me dediqué a las siguientes tareas (de esas que siempre son mejores que estudiar):
bañarme lentamente, mucho más lento que de costumbre
encremarme, cosa que hago a lo sumo una vez por semana
desayunar un litro de mate y tostados de queso
probarme 4 atuendos distintos, aunque no haya ninguna ocasión especial en las próximas horas
ordenar un poco mi cuarto (esto lo hago todos los días casi porque siempre está desordenado, yo no entiendo por qué pasa eso... tengo problemas con el orden, Parsons la puta que te parió)
abrirle al sodero que vino a traer bidones de agua
leer blogs, leer mails, leer noticias
armar listas de reproducción en mi página preferida de escuchar música
finalmente, leer 6 carillas de word de un resumen que me pasaron del tema más detestable del parcial del martes
todo un fiasco estudiantil que no imperdirá que pase todo el día en El Brío

viernes

reminiscencias

tomo una taza de leche chocolatada y mojo las vainillas antes de comerlas. esto me hace acordar mucho a mi infancia, o a la infancia de mi papá, no sé, a él le gusta tanto la leche con vainillas. lo mismo que el café con leche instantáneo marca arlistán, gustos que yo heredé, entre tantos otros.

jueves

oasis

vacaciones: un oasis del que cada vez estoy más cerca en medio de tanto desierto (¡pasajes en la mano!)

viernes

cursis de la radio

Nunca voy a entender si la gente que llama a la radio (onda "la 100") para dejar mensajes del tipo "Alicia sos el amor nunca te voy a olvidar, Hernán" es gente real o son invenciones de la producción de la radio.
Y en el caso de ser gente real que hace eso, ¿creen que justo cuando el locutor lea al aire su cursilería el destinatario del mensaje lo va a estar escuchando?
El colmo de lo ridículo

miércoles

t u r b u l e n c i a

la maldita conciencia de saber cómo tienen que ser las cosas pero no tener la más pálida idea de cómo llegar a eso...

domingo

infamia pura

que el fernet sea branca y la gaseosa "sea pepsi" es una infamia total. así que la descarada de la barra que me dijo eso como si fuera un buen argumento para cobrarme 20 pesos la media medida de fernet (!) es una imbécil.

jueves

amigo invisible

en mi escuela de yôga estamos jugando al amigo invisible, y es muy divertido. es re emocionante encontrar regalitos sorpresa y dejar regalitos escondidos, dar pistas, y toda la movida. mi amiga invisible me regaló un delantal de cocina re copado y unas medias buenísimias, y ayer me dejó un merengue de mentira, hecho con una toalla y una cereza de plástico (no entendí bien el regalo pero bueno).
entonces como estoy re emocionada con este juego retro quise que jugáramos en mi trabajo para navidad pero mis compañeros no se coparon ni un poco. me parecen ortivas al máximo

Derrière le vêtement

Derrière le vêtement
c'est moi
Amanda
malegría (por la calle del desengaño)
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