Mostrando las entradas con la etiqueta yo en mi cuaderno. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta yo en mi cuaderno. Mostrar todas las entradas

1.7.10

cuidado al mirarte

soy cristal y vibro
como cualquier cristal
parecido a mí misma
desaparezco pero desaparecerás
a través de mi
me descompongo y soy
la luz.
iluminada ahora desde abajo
el centro mismo del abismo
directo al infinito
directo al infinito
toda soy yo me reconozco
en todos los espejos
también cristálidas
transparente sin ser
fantasmas.
estoy viva.

21.11.09

la mente que se reflejó en una ventana o en un abismo

quizás lo que espero sea un gesto hacia mí misma
más caos en el desorden
el desparramo de los libros
y las ventanas a punto de desaparecer.
nadie.
del otro lado, acá tampoco
gestos sin gesticulación, desenmascarados
acorralándose contra la ventana
firmes entre los dientes
adentro de los ojos.
mis ojos que me lloran al sinsentido
y al por mayor, hasta acá.
separado. punto.
comenzar cada vez acumulando
vivenciando la síntesis de energía
que es el cuerpo endiablado
alucinado al unísono.
encausar todo: darle dirección
y tal vez, sentido.
acomodar los moldes a un cuerpo,
jamás moldearme.
si callo es porque no hay más allá del silencio que emana de mi y por eso no puedo callar.
la ausencia del silencio. todo lo que implica, el propio palpitar.
difícil la hazaña de acompañar otros latidos.
ritmos.
respirando bocanadas de cemento
transgredo los límites que mi mente engendra.
hasta que un día caiga
o levante vuelo.

22.7.09

semilla

en un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. la empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener porvenir artístico. sería feliz si esta idea no fracasara del todo. sin embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta, ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga hojas de poesías; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos. debo cuidar que no ocupe mucho espacio, que no pretenda ser bella e intensa, sino que sea la planta que ella misma esté destinada a ser, y ayudarla a que lo sea. al mismo tiempo ella crecerá de acuerdo a un contemplador al que no hará mucho caso si él quiere sugerirle demasiadas intenciones o grandezas. si es una planta dueña de sí misma tendrá una poesía natural. ella debe ser como una persona que vivirá no sabe cuánto, con necesidades propias, con orgullo discreto, un poco torpe y que parezca improvisado. ella misma no conocerá sus leyes, aunque profundamente las tenga y la conciencia no las alcance. no sabrá el grado y la manera en que la conciencia intervendrá, pero en última instancia impondrá su voluntad. y enseñará a la conciencia a ser desinteresada.

19.3.09

una eminencia, eminentemente enorme. como un escritor famoso, de esos que a uno le gustaría conocer su cara para ver el envase de tal mente.
en mi cocina hay frascos con mentes. más bien con cerebros, como en un cartel que vi por la calle. los compré en una morgue. me gusta creer que todavía son mentes, que siguen pensando y que creen que yo los salvé con mi formol. el olor es desagradable, sí, pero sentirme rodeado de pensamientos es hermoso. yo mismo dejo de pensar cuando los miro, y sólo siento. algún estremecimiento me recorre la espina y tengo un poco de frío aunque haga tanto calor.
siento veneración ante mí y mis múltiples mentes, como si realmente fueran mías, como si pensaran por mi. si al menos pudiera enterarme de lo que elucubran...
tal vez me odien.
voy a comprar unas bocas, así quizás puedan decírmelo.
y después, rellenaré los frascos con galletitas.

2.11.08

como cada día

una mujer camina a pasos agigantados pensando "te encontraré ayer"
desentendiéndose del futuro incierto

esa mujer piensa en las oportunidades
en no mirar el piso, en perder el ahora

proyecto de mujer nueva que tropieza
sustancia juvenil en su estómago
confundida con alas o latidos que entran por su ombligo
y le invaden el ser

la mujer que apresurada no mira
y no calla, aunque sí oculta
tiende a decir la verdad
y a clavarse las uñas en su propio sueño

una mujer que dice ser libre
pero se siente enjaulada

destino de mujer, que juzga inexistente
por no tenerlo entre sus manos
en la inmediatez de la tarde

costumbre de mujer de lavarse el pelo cada día
como para que el sol salga

una mujer que cree tener todo por delante
pero nunca alcanzarlo.

24.4.08

94

noventa y cuatro

puede ser una gran cantidad

de golpes

pero una vaga cantidad

de besos


20.2.08

escena I

Una pared. Separados por ella una mujer y un hombre.

Ella: -Creo que te odio.
Él: -Yo también lo creo. Me odiás y me querés. Te enamorás de mí y me detestás.
- Es inconducente, ni bueno ni malo: terrible.
- No me mires más entonces.
- No te veo pero te escucho. Ese es el problema. Un tiro en los tímpanos me voy a pegar.
- No te lastimes.
- Ya estoy lastimada, no te hagas el que te importa mi lastimadura porque la lamés con lengua áspera y saliva ácida y duele más que antes.
- ¿Por qué no te atás las cuerdas vocales también?
- ¿No querés seguir escuchándome?
- No. Cuando te gana la parte del odio, no. Vos también me lastimás. Y prefiero cuando me querés.
- Te quiero.
- Ya sé.

30.12.07

Sofía

Es una titiritera. Y bajo la lluvia, tirita. Corre el agua propia y del cielo y ella se mece. Imagina barcos de papel con marineros y naufragios. Imagina guachitos y comadronas, pampa y tierra. Quiera secarse de esa lluvia con una toalla de almendras y sonríe. Después suelta una carcajada y se mira el ombligo. Levanta la vista y regala amores de banco de plaza, de música y graffittis. Escribe un libro para niños, para el mundo, con su accionar. La titiritera hilvana ilusiones en los rostros cercanos y llama con su fuego a los refugiados, escondidos de la soledad. Construye historias, vidas y almas con suy cabeza y su corazón. Tirita en la calle desnuda y quiere que la abracen y no la dejen ir. Buesca en ese abrazo una nueva historia que a veces termina triste. Y llora de nuevo y vuelve al hogar seguro, al abrazo constante, la palabra necesitada. Llega con brasitas en vez de fogata y anhlea que la aviven con revistas, fotos viejas. Luego duerme titiritera, sin tiritar en un mundo más feliz.

24.11.07


perfumados, de corbata

pasaban los guapitos

que desde la vereda

entornaban los ojos

contorneaban espaldas

como gatos melindrosos

a las hembras testigos

18.11.07

tengo un cuaderno donde escribo cosas como esta

no tengo idea la temperatura de afuera
las bufandas son buenas compañeras.
ah, ojalá invierno
no te vayas todavía
para dar lugar al sol de enero o de noviembre
y te quedes un poco más
merodeando por el barrio.
a la sombra siempre hizo más frío;
no te asombres
ni te espantes.
seguí caminando
y doblá en la próxima esquina
que tal vez me encuentres.
o veas a una mujer riendo
y te preguntes qué habrá recordado,
o veas a un hombre llorando
y te preguntes qué habrá recordado.
la hojarasca seguirá
crepitando bajo tus pies
por más que tus oídos se nieguen a escuchar
el sonido de tus pasos
o el del árbol que se cae
y los frutos del invierno
que van a perecer
a menos que se ofrezcan
a tu boca turbia
y tu mueca afiebrada.
los ojos ya son ciegos
y contemplan sólo niebla
y mares eternos
pero aún pueden distinguir
el resplandor, la oscuridad.
sigue siendo invierno
en la memoria de la piel
la bufanda ya te abraza
pero vos no te abandones
ni te mueras en sus brazos;
alargá el invierno
hasta que tus mejillas se sonrojen.

(24/08)